SEGUNDO PASO: MEDITATIO

¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE EL TRABAJO
(matrimonio, ambos empleados de empresa; pertenecen a comunidad cristiana)

De repente Jesús no está entre los apóstoles y éstos se quedan desorientados, perdidos, temerosos, quietos, sin confianza y sin saber qué hacer. Seguro que unos días atrás no se podían imaginar así. Pero Jesús se les aparece, ¡lo ven! ¡lo escuchan! Ahora deben estar más calmados, confiar en Él, enfrentarse al mundo; pero resulta que no, que al cabo de 8 días siguen encerrados en la casa. Y si ellos no se atreven aún a salir de la casa ¡cómo lo va a hacer Tomás que ni siquiera ha visto a Jesús, que tan sólo se lo han contado! Finalmente, una vez pasado el tiempo que han necesitado, salen de la casa.
Mi trabajo no me llena, no me da la vida, y hay veces que me encuentro como los apóstoles, cansado, perdido, sin confianza ni estima, no sale nada bien… hasta que todo comienza a ir mejor, muchas veces sin saber por qué o sin que me fije en qué ha ocurrido, y es posible que a veces sea por la confianza de los compañeros que me rodean, porque te entiendan, otras veces veo que el trabajo no es un punto y aparte de mi vida sino que para llevarlo bien me tengo que encontrar bien en las demás facetas de mi vida y claro, no puedo dedicarle al trabajo todo mi esfuerzo.



DESDE EL MATRIMONIO Y LA FAMILIA
(matrimonio, padres de dos niños, trabajan ambos, pertenecen a comunidad cristiana)  

Cuando a tu alrededor, ves tristeza, desencanto, rupturas.; tantas parejas, que apenas llevan casados unos años y ya están cansados de luchar; matrimonios que se conforman con “dejarlo estar”, para no tener que provocar un conflicto; cónyuges que no se aprecian; esposos que desprecian a sus mujeres; esposas que viven su vida al margen de sus maridos; padres que no se encargan de sus hijos, madres que cargan con todo el cuidado de los suyos; matrimonios con fecha de caducidad aún antes de haberse celebrado. Cuando esto aparece, hay que reconocer que se torna difícil, ver o descubrir que, al final, la vida vence a la muerte. Es difícil creer contra toda esperanza. Pero por otro lado y sin ánimo de tratar de ser exculpados, o de buscar consuelo, o quizás sí, volvemos a decir “¡Señor mío y Dios mío!” Gracias a padres y madres que pese a trabajar muchas horas, a pesar de estar cansados hasta la saciedad, desean y buscan estar con sus hijos, con sus parejas; o gracias a hombres y mujeres que prefieren trabajar y cobrar menos para tener más tiempo con sus familias; gracias a mujeres y hombres que dejan su tiempo de vacaciones y relax para cuidar de sus mayores; gracias a tantas parejas, a muchos amigos que, a pesar de todo, enamorados, siguen apostando por el amor y siguen comprometiéndose en matrimonio. Hay motivos para la alegría, hay motivos para el amor, hay motivos para la vida. Feliz culpa que mereció tal redentor


DESDE LOS SIGNOS DE VIDA EN UN BARRIO POBRE
(matrimonio, hijo adolescente, pertenecen a comunidad parroquial de un barrio pobre)

Feliz pascua de Resurrección!!

El mensaje de hoy es una hermosa manifestación del amor y de la misericordia de Dios para con nosotros por medio de Jesús!!! No debo temer porque Jesús está conmigo, vino para quedarse (en mi vida, mi hogar, mi familia, mi rutina diaria, mi trabajo, mi comunidad), quiere que lo sienta, por eso se hace cercano a mí, en mi familia y todo lo que me rodea. Me da paz en medio del miedo; miedo a dar el paso, a compartir, a confiar en lo desconocido o nuevas experiencias, a cuidar lo que me ha encomendado, a confiar en su providencia aún con las manos vacías. Y ante todo, lo primero que hace es compartir de su paz y crear confianza en que puedo seguir su obra, hacerme cercana a los demás, compartir esa paz que El me ha dado, siendo solidaria y misericordiosa con los que tienen aún menos. Y no me envía sin nada, me fortalece con su Espíritu Santo, que me mueve, me guía, me respalda.

Qué sucede cuando aún viendo no creo? su misericordia no se aparta de mí, NUNCA;  cuando surge desconfianza o temor, JESÚS sigue ahí cercano, palpable, pero necesita que confíe en El, que me deje guiar, que en medio del bullicio pueda escucharle, sentirle. Que desde mi casa, sector, trabajo, necesidad o la necesidad de mi hermano/a yo lo vea y confíe. La tumba está vacía, Jesús ha resucitado y yo con EL, la historia no termina ahí, debo continuar cultivando mi fe en Jesús, confiando, actuando según su voluntad, con alegría y entera confianza en el que VIVE y reina.


Publicado

en

por

Etiquetas: