((matrimonio, dos hijos, él trabaja, pertenecen a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Andrés y el otro discípulo lo fueron antes de Juan que de Jesús. Su vida la convirtieron en búsqueda radical de Dios. Pedro supo escuchar y tener fe en lo que su hermano le decía para acercarse a Jesús. Nuestra invitación es que:
Seamos como Andrés, busquemos, sigamos buscando a ese salvador de nuestras vidas y del mundo que es Jesús. No creamos que porque nos llamemos cristianos lo tenemos todo hecho, lo mismo que Andrés tampoco se “conformó” con seguir a un gran profeta como fue Juan el Bautista.
Seamos como Pedro, abiertos a la llamada de Dios, que nos puede llegar también de las personas más cercanas, de aquellas que quizás no lo esperamos…