PARA VIVIR ESTA SEMANA

((matrimonio, dos hijos, él trabaja, pertenecen a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Juan reconoce su limitación: él no es quien bautiza con el Espíritu Santo, pero esto no lo limitó para que actuara y fuese un gran profeta. Por eso:

-Aceptemos profundamente nuestra realidad, que por vanidad, el qué dirán, la ambición… no queramos “aparentar” lo que no somos.

-Reconozcamos igualmente que también nosotros “podemos bautizar, aunque no sea con Espíritu Santo, sí con agua”. Que ni la comodidad, la falta de miras o nuestros complejos nos substraigan de desarrollar el gran potencial que Dios pone en cada uno de nosotros para traer bien al mundo, para traer la “Buena nueva” al mundo.


Publicado

en

por

Etiquetas: