PARA VIVIR ESTA SEMANA

((matrimonio, tres hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Después de  que ” hayan celebrado” una fiesta pagana como la de Haloween, de la cual se dijo que por ser importada, no cuajaría, vemos con asombro cómo, en nuestro entorno más cercano, tenemos que aguantar esa pantomima cada vez más. ¡Con lo bonito que es glorificar a tantas y tantas personas, reconocidas o no, que sabemos han llegado a la plenitud de la santidad!.
Y  esto es muy significativo de lo que la sociedad piensa sobre la muerte. No se quiere tratar ni de soslayo, se intenta enmascarar con broma y diversión y que pase como una juerga más. Algo de esto, aunque a otra escala, tienen también “las ferias” montadas en los cementerios.
En contraste a todo esto, tenemos la lectura de hoy. Parece como si nos pusiera los pies en la tierra. La venida del novio, es el final de nuestros días. La lámpara encendida y el aceite suficiente, es nuestro bagaje de buen hacer, nuestras buenas obras de amor a los demás, nuestra fe fuerte y confianza en Dios.
Para nosotros los cristianos, el momento de nuestra muerte no es para nada una frivolidad, el hecho de que nos pille sin estar preparados, esto es, con las manos vacías delante del Señor, debe hacernos pensar muy mucho en cómo dejamos pasar tantos y tantos momentos en los que vemos claro que tenemos que amar al otro.
Intentemos esta semana hacer las cosas como si eso que vamos a hacer, fuera lo último que vamos a hacer en nuestra vida. Seguro que ponemos más esmero en fregar un plato, en dejar limpia la cocina, en atender a aquella persona, en realizar ese trabajo…
Quien sabe, así no nos pillará “yendo a comprar aceite”, y como los “obreros de última hora”, recibiremos nuestro salario.


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