PARA VIVIR ESTA SEMANA

((matrimonio, tres hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Cuando murió mi padre, y seguro que a vosotros os ha pasado igual con un ser querido, me vinieron a la mente muchas formas de actuar de él, de sus “mandatos-enseñanzas”, sus dichos, sus comentarios sobre ciertas cosas… Hace diez años,y aún lo tengo presente, sobre todo cuando trato de comportarme como él. Hoy, al leer el evangelio, sobre todo el final, me corrobora esto pero a otro nivel superior, no es mi padre terreno, es el mismo Dios, y Jesús nos dice que quien cumple sus mandamientos, ése sí que lo ama, y si lo amamos el Padre nos amará y el Espíritu Santo se manifestará. Son tres cosas importantísimas, y dos de ellas, las últimas, se consiguen poniendo el amor de por medio en nuestras relaciones con los otros, no estando en el limbo, cumpliendo sus mandatos que abarcan toda la esencia del ser, su realización plena, desde la pureza hasta la justicia, desde la humildad hasta la pobreza de espíritu… A mí, al menos me ayuda más pensar en las bienaventuranzas, en intentar cumplirlas, más que en los 10 mandamientos, o en el mandamiento nuevo que lo engloba todo. Pero que cada uno intente “honrar a su padre” (haciendo referencia a lo que os decía de mi padre terreno), haciéndolo vida en el día a día, en cada momento presente.


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