PARA VIVIR ESTA SEMANA

(matrimonio, tres hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Este evangelio es de los más concretos para vivir, y Jesús lo explica didácticamente. Muchas veces, para los que trabajamos en la calle, en contacto con personas diversas a lo largo del día, tenemos que hacer un ejercicio de “reiniciarnos” como los ordenadores cada vez que atendemos a una persona distinta. Cada persona tiene un valor inmenso, que nada ni nadie podrá cuestionar, es un hijo de Dios. Cuando estés atendiendo a la gente, y van pasando, uno tras otro, y te sientas cansado, piensa que esa persona tendrá sus problemas en casa, igual tiene una hipoteca que no puede pagar, puede estar sufriendo una enfermedad, no pasar por un momento personal idóneo… pero lo que te plantea, es su problema, y quiere que se le atienda con la máxima atención, educación, simpatía y por último, profesionalidad perfecta. Y cada uno nos necesita al 100%. Eso necesita un ejercicio mental y psicológico que sólo la fe es capaz de proporcionar. El hecho de intentar ver a Jesús en el otro, el romper las etiquetas que tenemos en el “disco duro”, mirarlo “con ojos nuevos”… eso es evangelio puro y duro. De esa manera, nuestras relaciones darán un salto de calidad, alguien llegará y nos preguntará por qué hacemos así, y llegará a confiarnos cosas hasta ahora impensables. Feliz semana, y procuremos decirnos: “Cada uno, tiene un valor inmenso, irrepetible, y te lo doy todo”


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