PARA VIVIR ESTA SEMANA

(matrimonio, tres hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Estamos viendo esta semana, el meollo del mensaje de Jesús. Quien no sea capaz de vivir las bienaventuranzas, no ha comprendido nada de lo que Jesús nos enseñó. Y es que tanto nos quiere el Señor, que no sólo dio la vida por nosotros, sino que nos dejó lo más preciado, la fórmula para que en nuestra vida seamos felices. Incomprensiblemente, cuando tratamos de hacer lo contrario de lo que nuestro ser egoísta nos pide, experimentamos una felicidad inusitada. Cuando tratamos de morir a nuestro yo, cuando intentamos amar concretamente al prójimo, cuando esos dolores, físicos o psíquicos, que tenemos a lo largo del día, los ponemos en ultimo lugar y sobreponiéndonos, ponemos una cara amable, un gesto agradable, un detalle pequeño pero sentido… todo cambia, el dolor no desaparece, pero amar al otro a pesar del dolor, ¡amigo, eso vale doble y el Señor, nos recompensa con creces.
No esperemos grandes dolores, son las pequeñas incomprensiones, los imprevistos del día, ese dolor de muelas… esos, vividos por amor, sin reflejarlo en nuestra cara, siguiendo a “pecho descubierto” …ese es el gran secreto de los cristianos. Aprovéchalo, que tú ya lo sabes hacer, basta que seamos constantes.


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