PARA VIVIR ESTA SEMANA

(matrimonio, tres hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

En este pasaje de la escritura, parece que los apóstoles, pasan de lo que Jesús les dice (¡Dios mío, qué paciencia!). Están inmersos en resolver quimeras absurdas que no venían al caso. A nosotros, como a los apóstoles, nos pasa a veces esto, y ojalá tuvieramos a alguien, con la paciencia y la sabiduría de Jesús, para que nos instruyera. Esto nos recuerda el comienzo de curso, los que os dedicais a la educación, los que somos padres, los catequistas o APJ`s … debiamos de comparar nuestra manera de instruir en la fe , con la de Jesús. Pero esto sirve también para nuestra vida, ¿por qué nos enredamos tanto en las cosas? ¡Con lo nítido y transparente  que es vivir el evangelio…!
Hay situaciones en las cuales nos vienen juicios y pensamientos extraños que no hacen sino despistarnos. No nos compliquemos la vida, vamos intentar ser los primeros en servir y amar, no esperar a que nos venga todo hecho. De esta manera, situaciones en las cuales no las veiamos claras, de repente, cuando hemos comenzado a amar primero, descubrimos la solución y nos sentimos más libres, más despejados, con más paz interior, por que fuimos los primeros en amar y Jesús nos habla en nuestro interior.
Otra enseñanza de hoy, es que debemos tener siempre en cuenta el valor inmenso de la dignidad humana, cada prójimo es “candidato” a ser amado, con su indisoluble condición de ser un hijo de Dios y por tanto, de la presencia de Dios en él. Hagamos el ejercicio de proponernos, antes de relacionarnos con alguien, colocarnos las “gafas del amor”, y decir: “Tú eres Jesús que vienes a mi encuentro y quiero amarte hasta el extremo”. ¡Ánimo, la empresa es dura pero recibiremos el ciento por uno!


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