PARA VIVIR ESTA SEMANA

(matrimonio, 2 hijos, él trabaja, pertenecen a comunidad cristiana y movimiento seglar) 

Las Palabras de Jesús en este Evangelio, nos queman por dentro. Si miramos al mundo en el que vivimos, vemos mucha gente hambrienta de pan, que carecen de lo indispensable para vivir, que sobreviven en lugares con condiciones absolutamente lamentables, que viven las consecuencias de un mundo injustamente repartido. Pero si seguimos mirando, sin llevar la vista lejos, solo echando un vistazo a nuestro alrededor, encontramos una multitud hambrienta de muchas otras cosas: hambrienta de escucha, de consuelo, de consejos, de apoyo, de objetivos de vida, de valentía, de…
Y nosotros tenemos esos “panes y peces” que pueden saciar muchas hambres.
Para vivir la Palabra de esta semana os sugerimos que al igual que Jesús tomó en sus manos los panes y los peces y dio gracias, tomemos nosotros “nuestros panes y nuestros peces” y demos gracias a Dios por ellos y comencemos a repartirlos, con una vida de entrega. No olvidemos que puesto a hacer el milagro, Jesús lo podía haber hecho sobre la nada. Pero no, Jesús “necesitó” de todo lo que tenía un simple muchacho. Os invitamos a poner todo lo que tenemos al servicio de Dios, aunque sea muy poco, insignificante. Dios necesita nuestra plena implicación para hacer los milagros diarios. Definamos qué es ese todo, cuales son esos panes y esos peces que tenemos que pueden ayudar a saciar “muchas hambres”.
Por otra parte, ¿cuántas capacidades, posibilidades, talentos de los que nos rodean nunca llegan a dar fruto simplemente porque los infravaloramos, o en el mejor de los casos los ignoramos? Tomemos pues la postura de Andrés pero dando un paso adelante: observemos, analicemos todo lo que los demás, por muy intrascendente  que parezca pueden aportarnos a nosotros y al mundo y rentabilicémoslo.
Finalmente hagamos caso a Jesús cuando dice “Recoged los pedazos que han sobrado; que nada se desperdicie”. No generemos “basura”, apliquemos la regla de las 3R: reducir, reutilizar y reciclar, tanto en lo material como en lo espiritual.


Publicado

en

por

Etiquetas: