(hombre, casado, trabaja, con dos hijos)
Padre, que mis sentimientos miren siempre el horizonte para no descuidar tu presencia…
que no me cieguen tanto las cosas superfluas que afloran a cada paso,
que no se cubra mi mirada de aquello que sólo la inercia convierte en importante…
Señor, que mi rostro te busque, que mi mano te toque, que mi silencio te implore…
porque vivir sin Ti, es vivir muy poco; porque vivir Contigo es vivir para mucho y para muchos…
Sólo en Ti, descubro el sosiego y la paz, la serenidad para no temer, para la esperanza…
En la zozobra, en la tempestad… allí necesito tu aliento, allí sé que estarás para auxiliarme,
por eso he de andar el camino con la seguridad de que Tú siempre me muestras algo en que apoyar mis pasos.