(hombre, casado, trabaja, con dos hijos)
Perdón, Padre, cuando me atenazan las cosas y me aferro a bienes que no me colman…
Perdón, Señor, por sentirme a veces preso del “tener”, de la posesión de aquello que con el tiempo perece, se devalúa y no perdura…
Perdón, por sentirme atropellado por la inercia de nuestro tiempo, empujado por corrientes que no sienten tu Palabra…
Ayúdame, a descubrir lo importante, a llenarme de vida que dar, a dar para llenarme de vida…
Que me mueva la pasión por entregarme, que no me reserve nada, ni para nada…
Padre, que me ilumine tu Mensaje, que me deslumbre el testimonio de aquellos que se dan por entero, sin miedo, sin temor, porque esperan en Ti y Contigo…
Dios mío, que amparado en mi confianza en tu Amor,
Sereno en la Paz de contar Contigo,
que mi camino sea por los demás, hacia los demás…
que mis pasos me lleven a alargar la mano, a despojarme de los pesos de mi vida,
y ligero de lastres, darme, dar lo que soy, que es lo que tengo…
(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Te damos Gracias, Señor, porque Tú nos enseñas
a ser personas sencillas y de corazón generoso
capaces de compartir nuestros bienes, tiempo y vida.
Gracias por tantas personas buenas y humildes
que Tú pones en nuestra vida para mostrarnos
que amar es darse por entero y entregarse gratuitamente.
Haz que aprendamos de Ti a ser personas sensibles y observadoras
para saber mirar la realidad de nuestro mundo
y así poder ver las necesidades de nuestros hermanos.
Danos Tú, Señor, la capacidad de compartir
los bienes que necesitamos en vez de aquello que nos sobre,
para así estar más cerca de Ti y de nuestros hermanos.
Tú que eres Bueno y Misericordioso,
líbranos de la tentación del consumismo, la avaricia
y de ser injustos en nuestro modo de actuar.
Apártanos Tú, Señor, de la tentación de aferrarnos
a la seguridad que nos dan los bienes materiales
y que nos hacen insensibles las necesidades básicas
de las personas que sufren pobreza y marginación social.
Enséñanos Tú a confiar en tu Providencia, y recuérdanos siempre
que, si compartimos, seremos más libres y felices. Amén.