(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Bendito seas, Señor, porque Tú nos sanas y eres nuestra Salvación.
Gracias por la vida que nos regalas cada día.
Gracias por la fe y porque Tú actúas en todo momento a través de ella.
Aumenta nuestra fe y danos la valentía para saltar a tu encuentro
y saber pedirte lo que más nos conviene para alcanzar el bien común
y para tener siempre el ánimo suficiente para ponernos en pie y seguirte.
¡Señor, ábrenos los ojos a tu Amor!… ¡Sánanos de nuestra ceguera!
No nos dejes permanecer ciegos por nuestras falsas seguridades,
comodidades y egoísmos que nos alejan de nuestros hermanos.
No nos dejes caer en la tentación de permanecer en un bienestar social
que nos aleje de la lucha por la justicia y las necesidades del mundo.
Ayúdanos a que sepamos verte y reconocerte para acudir a Ti
y que, Tú que eres Bueno, puedas sanarnos de nuestras indiferencias
para que sepamos verte siempre en los hermanos que más sufren
y seguirte con una vida cristiana comprometida en nuestra sociedad,
que nos permita transformar nuestro mundo para mejorarlo
a través del amor sin límite que Tú nos muestras con tu ejemplo de vida. Amén.