(hombre, casado, trabaja, con un hijo)
Que sintamos, Señor, la fuerza y la alegría de sentirnos escogidos por Ti.
Que seamos conscientes de que desde el principio Tú nos llamas y nos esperas,
que Tú nos acompañas y nos eliges, en el camino que se nos abre si permanecemos
a tu vera, y firmes en tu luz…
Padre, que como llamados y elegidos, nos pongamos en tus manos para responder coherentemente a nuestro compromiso…
Que tu Palabra sea nuestro aliento, y que la imagen y la historia de Juan,
calen en nosotros como signo de que tu Plan de Salvación se actualiza y se renueva en cada uno de nosotros.
Que descubramos también que al confiar en tus designios y seguir tu Palabra todo es posible, porque a tu lado nada es casualidad
y todo puede ser un hermoso regalo.