(hombre, casado, trabaja, con dos hijos)
Padre, quiero encontrar ese sitio donde estar Contigo sin prisas, sereno, sin tiempo…
Deseo subir esa montaña y estar a tu lado para experimentar tu presencia, para vivir tu esencia.
Quiero llenarme del silencio que rebosa tu Palabra, llenarme hasta esa plenitud que me haga ser testigo de tu mensaje, instrumento para tu obra…
Pero que no me acomode, Señor, ni en el silencio, ni en el tiempo, ni en el refugio de tu regazo…
Que no me esconda en tu Palabra sino que ésta sea mi fuerza, el camino de mi Espíritu…
Que suba la montaña, para bajarla pleno, rebosando tu testimonio, sintiendo tu Amor, convencido, fortalecido…
Que la oración alimente mis pasos, oxigene mi alma, recicle mis actos, me sitúe en clave de Dios…
Que la Oración me haga cierto en tu presencia en mi vida, en mi necesidad de ti…
Pero que la oración sea siempre principio y fin de mi camino, de mi fe activa, dinámica, apegada a tu rostro…
Que la oración nunca sea excusa de mi silencio, de mi quietud, sino aire fresco que impulsa mi ser y mi hacer, que limpia mis impulsos, que sopla
mis pasos…
Que la oración sea siempre el encuentro que mueva mi compromiso, que fundamente mi misión.