(hombre, casado, trabaja, con un hijo)
Señor, que tu Palabra me llegue, me llene y rebose…
Que me ponga en camino contigo para testimoniar esa Palabra…
Que nunca olvida que Tú eres la Palabra, y que la Palabra acompaña mi destino…
Que no tema ni a la noche, ni al día, ni la dureza de los senderos…
Que no me acobarde el mundo que me juzga, que espera mi caída…
Que no me venzan las tentaciones que vienen con el “ruido”…
Que no me pierda en llenar de peso mis bolsillos…
Porque frente a eso tengo tu cuidado, tu espera, tu compañía…
Tú que aguardas paciente mi palabra para que la tuya tenga salida…
Y hoy me recuerdas que basta mi mirada, mi llamada, para recordarme que estás siempre cerca…
Gracias Padre, por animar mi misión, por dar sentido a mi vida, e insistirme siempre en que basta mirarte para verte, hablarte para escucharte, pedirte para sentirte…
Y Gracias Señor, por presentarme el camino, y por invitarme a que lo haga contigo, con mis hermanos…
Gracias, Padre por mostrarme la fuerza de la comunión, del camino acompañado, de la misión compartida… Gracias por decirme que en mi hermano y con él llegas antes, porque estás siempre…