(hombre, casado, trabaja, con un hijo)
Señor, que escuche tu voz y sea capaz de reconocer tu rostro…
Que sienta tu mirada y te contemple tendiéndome la mano…
Que vea tu Luz para ser luz…
Que me toque tu Palabra para ser testigo…
Que oiga tu llamada para seguirte…
Porque sólo es Contigo vivir distinto, hacer distinto, ser distinto…
Sólo en Ti empieza la misión de compartir y testimoniar los valores del Reino…
Tú no me necesitas grande, ni perfecto, me quieres como soy,
Y en Ti, y sólo en Ti me hago grande y generoso para los demás…
Que como los discípulos reconozca tu voz, atienda tu llamada, y sea capaz de dejar aquello que me ata,
que me aturde y que me oculta tu espera…
Hoy Señor, dame fuerzas para dejar mis redes y seguirte sin reservas, desde mi vida, con mi vida y en mi vida,
que es Tuya.