(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
ORACIÓN EVANGELIO SEGLAR Domingo 10 marzo 2013
Te damos Gracias y te alabamos, Dios Padre Bueno,
porque Tú eres Compasivo y Rico en Misericordia,
nos amas siempre y nos acoges con los brazos abiertos,
abrazándonos fuertemente con tu Misericordia,
aunque erremos, pequemos y nos alejemos de Ti,
porque Tú eres Clemente, Misericordioso y nos perdonas
si acudimos junto a Ti, sinceramente arrepentidos,
demostrándonos que para Ti siempre somos hijos tuyos
aunque nos equivoquemos y nos separemos de tu Amor.
Te damos Gracias porque Tú eres Padre Misericordioso
que sales a nuestro encuentro y nos ofreces lo mejor,
porque Tú nos acoges aunque seamos pecadores,
y Tú comes con nosotros ofreciéndonos cada día
tu Perdón y el Pan de tu Palabra y tu Eucaristía.
Gracias, Padre, porque siempre estás con nosotros,
y todo lo tuyo es nuestro porque nos lo das gratuitamente.
Te pedimos que Tú, Padre, nos ayudes a compadecernos
de cada uno de nuestros hermanos, ofreciéndoles el perdón
cuando más lo necesiten y mostrándoles a todo el mundo
tu Rostro Misericordioso y Cercano a todos nosotros.
Perdónanos, Padre nuestro, por todas esas ocasiones
en la que te pedimos aquello que no nos corresponde
y que, aún sin merecerlo, Tú nos regalas porque nos amas.
Perdónanos, Padre Misericordioso, por todas esas veces
que al pecar nos alejamos de Ti y de tu Protección Paterna.
Ten siempre Misericordia de nosotros, Dios Padre nuestro,
y compadécete cada día de nuestra debilidad, consolándonos
y fortaleciéndonos cuando más necesitemos volver a Ti.
Perdón, Padre nuestro, por las veces que no sabemos
valorar ni apreciar tu Amor, que es mucho más grande
que todas las cosas que nuestro mundo puede ofrecernos.
Dios Padre Bueno y Misericordioso, ayúdanos Tú cada día
a ser siempre fieles a Ti de modo sincero y a cumplir tu Voluntad,
obedeciéndote con amor y alegría por todo lo Bueno que Tú nos das.
Danos Tú un corazón sensible, capaz de compadecerse del hermano,
y que esté siempre dispuesto a perdonar todas las ofensas,
para acoger siempre a cada una de las personas que se equivocan,
y que a veces nos dañan y nos causan dolor sin ser conscientes.
¡Enséñanos Tú a acoger, especialmente, a quienes nadie acogen!
No permitas, Padre, que nuestro corazón se endurezca nunca
debido al rencor, el sufrimiento, dolor, incomprensión o envidias,
y transfórmalo Tú, Dios Padre nuestro, en un corazón sencillo,
misericodioso, capaz de amar y de revelar tu Amor a todo el mundo.
¡Te damos Gracias, Padre Misericordioso, porque siempre nos ofreces
sentir la alegría de la Gran Fiesta de la Reconciliación contigo! Amén.
PARA REZAR
Publicado
en
por
Etiquetas: