(hombre, casado, trabaja, con tres hijos, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Padre, por aquellas veces en que se me olvida lo importante y me angustia lo urgente,
para que me guíe tu luz y tu Palabra.
Por aquellas ocasiones en que siento lo importante que eres,
para que no me falle el ánimo y la fuerza de ser testimonio tuyo a través de mi vida.
Dios mío, que sepa medir el sentido y el valor de lo que sucede en mí,
desde la certeza de que Tú estás al centro de mi corazón, que Tú lo eres todo.
Que no me aferre, Señor, a las cosas, que no me atenacen los miedos, o las dudas,
que no me aquiete la comodidad…porque mi Tesoro es buscarte para tenerte,
y tenerte para no dejar de buscarte y de seguirte.
Que no me ciegue la intensidad de los días, ni me adormezca la oscuridad de la noche,
y en todo ello te vea, te sienta…
Que la oración sea la luz de mi camino, tu Palabra la guía de mis pasos,
mi prójimo el destino de mis acciones, y el amor generoso el corazón que agita mi vida.
Perdóname, Padre, cuando me atropelle la inercia de mi tiempo, la corriente de la gente,
cuando me silencie la pereza, o el temor; cuando me anestesie lo fácil, o me venza el trepidante
ritmo de lo que me rodea; o me arrolle mi propia debilidad y se petrifique mi alma y conciencia
con historias alienantes…
Y que el rincón de tu presencia en mí, grité y clamé mi compromiso, me empuje de mis escondites,
me exponga al mundo, me sostenga en la esperanza y en la acción de mostrar y compartir mi Tesoro.
(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Dios Padre Bueno y Misericordioso
te damos Gracias por hacernos entender
que tu Reino de Vida es un Tesoro
que hay que buscar, encontrar y conservar.
Gracias porque Tú nos llamas a seguirte
para ser partícipe del Tesoro de Tu Salvación
que Tú nos ofreces y nos entregas cada día.
Dios Padre Bueno, te damos Gracias
porque tu Palabra es Luz para nuestra vida diaria
y Ella ilumina nuestras acciones y decisiones.
Haz Tú que nosotros sepamos valorar
el Tesoro de tu Evangelio en la vida diaria.
Gracias por compartir con nosotros tu Reino de Vida
que nos anima a ser generosos y a entregar
todo lo que Tú nos regalas cada día.
¡Gracias porque el Encuentro personal contigo
nos llena de vida, alegría y esperanza!
Dios Padre Bueno, ten Misericordia de nosotros
y danos siempre tu Luz para saber elegir con sabiduría
lo que realmente vale la pena y nos llena de Vida. Amén.