(hombre, casado, trabaja, con tres hijos, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Padre, que una vez más nos recuerdas cuanto y cómo nos amas,
ayúdame a ser testimonio de tu Amor, de tu forma de Amar.
Tú que me muestras la entrega más generosa, y tu presencia más firme en el sacrificio de tu Hijo…
ayúdame a no desfallecer en tu seguimiento, a confiar siempre en tu Palabra, a perseverar en la fe.
Tú que sostuviste el dolor de Jesús en la cruz para que el mundo viera la dimensión de tu Amor,
y contempláramos el camino de salvación,
anima mi camino e ilumina mis pasos para que haga de la cruz luz en mi vida.
Dios mío, que mi vida refleje el amor que tú me tienes;
que me mueva la confianza en ese Amor,
que en la debilidad se haga presente en mí la imagen de tu Hijo entregado para Salvarme.
Señor, que me mantenga en la certeza de que me quieres, de que habitas en mí,
y que mis actos sean capaces de desprender tu presencia dentro de mí.
Que sea un instrumento de tu mensaje, de tu propuesta de salvación…
Padre, que sea capaz de amar en lo poco y en lo mucho,
en lo cotidiano, que haga de tu amor mi rutina,
y que mi rutina acabe siendo amor para el que me rodea…
amor en palabras, en gestos, en acciones… amor amparado y respaldado en Tu Palabra.
Contigo puedo, Señor.
(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Te damos Gracias, Dios Padre Bueno,
porque Tú nos entregas todo tu Amor
y porque nos entregas a tu Hijo Jesucristo,
que nos enseña a llegar hasta Ti
y nos ofrece la Salvación y la Vida eterna.
Te damos Gracias porque Tú no nos juzgas,
simplemente porque sólo nos amas,
y porque tu Amor es totalmente incondicional.
Te damos Gracias porque tu Misericordia es eterna.
Te damos Gracias por el don de la fe,
porque la alimentas día a día con el ardor de tu Espíritu,
y porque nos llamas a vivirla y compartirla en comunidad.
Te damos Gracias, Dios nuestro y Todo Fidelidad,
porque tu Misterio de la Santísima Trinidad
envuelve toda nuestra vida y nuestra historia.
Te damos Gracias, Dios Misericordioso,
porque Tú actúas en nuestro corazón con tu Bondad
y nos permites comprender y aceptar tu Palabra de Vida.
Te pedimos, Dios Padre Bueno y comprensivo,
que sigas siempre derramando tu Amor sobre nosotros
para que logremos compartirlo con cada hermano.
Haz Tú que la fuerza de tu Espíritu nos una cada vez más
y nos haga ser más generosos y solidarios con todos. Amén