(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Te damos Gracias, Dios Padre Bueno y Misericordioso
porque Tú nos amas y tu Amor permanece siempre.
Te damos Gracias porque Tú nos defiendes a cada instante
con la ayuda de la Fuerza del Espíritu Santo.
Tu Espíritu, Dios Padre nuestro, nos guía en la vida
por el camino de la Verdad y la Salvación
y a través de tus mandamientos llenos de Amor.
La Luz de tu Espíritu nos permite verte en los asuntos diarios.
¡El vive dentro de nosotros y nos habla al corazón!
Ten Misericordia de nosotros y no permitas nunca
que nada ni nadie nos separe de tu Amor,
y haz que cada día crezca más al compartirlo con los demás.
Te damos Gracias, Dios Padre nuestro,
porque la Verdad de tu Palabra y la Luz de tu Espíritu,
nos llenan la vida de optimismo, alegría y esperanza.
Ten Misericordia de nosotros, Dios nuestro,
y abre siempre nuestros corazones a la Fuerza de tu Espíritu,
ya que Él permanece junto a nosotros, nos guía, nos anima,
nos consuela, nos fortalece y nos defiende en nuestra vida.
Te pedimos, Dios nuestro Misericordioso, que tu Espíritu Santo
ilumine y guíe siempre nuestras decisiones y nuestros actos,
para que Él siempre sea el Fuego que dé calor a nuestro corazón
y nos impulse a propagarlo por el mundo para llenarlo de tu Amor.
Amén.