PARA REZAR

(hombre, casado, trabaja, con tres hijos, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Padre, que mis manos no se laven ante la misión de proclamarte, de vivirte…
que ningún agua bendiga mi pasividad, mi acomodamiento…
que toda sangre, todo sufrimiento, toda necesidad,
lo sienta como reclamo, como llamada, y que se renueve en mí el ánimo
de seguirte, de actuar en tu nombre, de hacerme instrumento y testimonio de tu amor.
Señor, que te presentas generoso a la condena de todos,
que tu Pasión despierte mi alma, impulse mi espíritu y guíe mis pasos,
para amar como tu me amas, para servir como tú me sirves, para darme como tú te das…
Padre, ayúdame a perseverar y sostenerme en la fe, y en la confianza de tu presencia en mí,
como Jesús, que me alivie la oración, que me alimente tu Palabra.
Dios mío, que te busque y te encuentre en el sufrimiento, en el camino de la cruz,
y que tu testimonio de entrega y amor infinito, sea fiesta y fuerza incesante en mi corazón,
y memoria intensa de la vocación de vivir cada día Contigo y desde Ti.

(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Dios Padre Bueno y Misericordioso,
comenzamos hoy la Semana Santa junto a Ti.
Hoy, en tu Entrada Triunfal en Jerusalén,
y también durante toda esta Semana Santa,
queremos acompañarte, contemplarte
y aprender a aceptar la Cruz como Tú lo haces,
seguir tus pasos cargando con nuestras cruces,
y buscando en Ti la alegría que nos da
la certeza de confiar y esperar en tu Resurrección.
Tú, Señor Dios nuestro, nos invitas hoy
a subir contigo a Jerusalén, siguiendo tus huellas,
y guiados en nuestro día a día por tu Cruz de Salvación.
Hoy nos invitas a ser cristianos coherentes,
en medio de nuestra sociedad y en la vida cotidiana,
capaces de caminar con valentía junto a Ti,
y llenando al mundo de ilusión y esperanza
confiando en que tu Amor y tu Vida son más poderosos
que cualquier mal que intente amenazarnos.
¡Tú, Dios nuestro, eres nuestra Salvación!
Te pedimos Dios, Todo Poderoso, que nos ayudes
a no decaer nunca en nuestro camino junto a Ti,
a pesar de las dificultades, limitaciones y sufrimientos,
siguiendo con firmeza tus pasos redentores hacia tu Pascua.
Ayúdanos también a estar siempre cercano al que sufre
para ser consuelo del hermano que necesita aliviar su dolor.
Señor, Dios nuestro, ten Misericordia de nosotros
y enséñanos a merecer tu Amor infinito que nos das cada día,
y especialmente, en tu Entrega durante esta Semana Santa. Amén


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