PARA REZAR

(hombre, casado, trabaja, con un hijo)

Que rece, Señor, porque al rezar empiezo a pensar en ti y me olvido un poco de lo que debo ser para acercarme al que quiero ser.
Que ore, Padre, porque al orar comienzo a sentir que te llevo dentro, que algo se mueve en mí…
Que hable contigo, Padre, porque al hablar descubro que en realidad te estoy escuchando, y el corazón se me ablanda para ser más yo y algo menos ese otro que mira sin ver, u oye sin escuchar…
Que encuentre el silencio, o que me deje alcanzar por él…
Que deje atrás los ruidos, y todo aquello que no seas Tú…y mis necesidades…
Y entonces, que ore, con el corazón de un niño confiado, con la pasión de un verdadero necesitado, con la confianza de un hijo que se siente querido, escuchado, y esperado; con la fe de dirigirme a un Padre Bueno…
Y que diga Padre, y que me sienta hijo, que pida, que busque y que espere… porque Tú comprometes tu respuesta, porque Tú estás al otro lado de mis palabras, y añoras que yo esté al otro lado de las tuyas…
Que no me dé miedo gritar, insistir, pedir… y que persevere en la oración como el caminante que va a su destino…
Y si al final me cuestiono si yo estaré siendo justo contigo, con lo que quieres y esperas de mí… es que habré orado de verdad… sin reservas… es que habré estado contigo…


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