(por equipo coordinador, con asesoramiento de un biblista)
El grupo de los Doce Apóstoles pretende hacerse con la exclusiva del nombre de Jesús, cosa que él impide. Frente a la ineficacia de los Doce para expulsar a un demonio, narrada en este mismo capítulo, Marcos muestra el éxito de ese desconocido usando el nombre de Jesús.
Frente a las discusiones de los Doce en el domingo anterior sobre quién es más grande en importancia, Jesús advierte sobre la fe de los más pequeños , los más insignificantes en importancia, que nadie debe dañar.
Jesús hace ver que para entrar en el Reino hay que mirar a la meta correcta (ojo), elegir el buen camino (pie) y realizar las acciones convenientes (mano). Anteriormente Jesús ha ido ya curando a ciegos (ojos), paralíticos (pies) y a personas sin movilidad en las manos.
El infierno del que habla (gehenna) era el quemadero de basura de Jerusalén.