(matrimonio, con un hijo, trabajan ambos en tribunales de justicia, pertenecen a grupo cristiano)
El mensaje de Cristo en este evangelio nos dice que renunciemos a todo si queremos seguirlo.
Desde luego la “justicia de Dios” no tiene nada que ver con la justicia de los hombres. ¿Renunciamos en la tierra a aquello a lo que tenemos derecho, a lo que nos corresponde?. La maquinaria y la lógica de la justicia terrenal nos lleva a actuar de forma “civilizada” pero no siempre cristiana. Por eso cuando en alguno de los juicios a los que he asistido veo como hay personas que se perdonan, que no quieren nada contra la contraparte y que ya han solucionado su conflicto por via amistosa, me alegro, porque aun siendo minoría hay gente que prefiere aplicar la Ley de Dios .