(matrimonio, con un hijo, trabajan ambos en tribunales de justicia, pertenecen a grupo cristiano)
Qué verdad es que para Dios no hay nada imposible, y qué pronto perdemos la esperanza, desde nuestra mentalidad terrenal.
Si dejaramos la solución de muchos de nuestros problemas en manos de Dios, que es Justo y Sabio, en vez de empecinarnos en arreglarlo todo a golpe de denuncia, que distinta y maravillosa sería la sociedad. Pero, el hombre no tiene fe suficiente en Dios, no acaba de creerse el milagro de que puede hacernos resucitar de la muerte a la vida.