(Mujer, casada, madre tres hijos, cinco nietos, voluntaria de Cáritas)
Este evangelio me hace pensar, que al igual que el Señor tiene mucha paciencia conmigo para soportar todos mis pecados y todas mis omisiones hacia Él y mi prójimo, yo tengo que tener paciencia con mis nietos, con mis hijos y con mis nueras.
Siento que Dios quiere que le eche una mano a mis hijos con el cuidado de mis nietos y que lo haga de buen grado, y aunque no tenga hijas debo a tratar a mis nueras como si lo fueran.
Además al estar cerca de mis nietos tengo la posibilidad de hablarles de Dios, y de enseñarles a rezar.
DESDE LOS ABUELOS
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