DESDE LOS ABUELOS

(Matrimonio, jubilados, ocho nietos, pertenecen a grupo de matrimonios)

Jesús comienza por darles la Paz. Es más que un saludo. El miedo de los discípulos se transforma en alegría.
Después los envía. Los discípulos entran a participar en la misión del Hijo enviado por el Padre. Continúan la misma obra. Y para ello cuentan con el Espíritu, ya anunciado. El soplo de Jesús sobre ellos, evoca el primer soplo de Dios sobre el barro para la creación del hombre. Nos hace nacer a una nueva Vida, ya posible después de la Resurrección.
Jesús da a la Iglesia el poder de perdonar los pecados, ejercido por los Apóstoles y sus sucesores en el ministerio sacerdotal.
La conversión y el perdón de los pecados, aparecen siempre en la primera predicación apostólica.
Jesús se presenta, de nuevo, entre sus discípulos. Tomás había dudado, Jesús le hace ver que está vivo. Nada nos libra a los cristianos de la duda, como le pasó a Tomás, pero Dios siempre encuentra el modo, si luchamos por nuestra fe, de darnos testimonios de su existencia y de la Resurrección de Cristo.
¡Señor nuestro y Dios nuestro! Qué enorme privilegio nos concedes al sentirnos amados y protegidos por Ti. Eres nuestro Padre misericordioso.
Te pedimos todos los días por nuestros hijos y nietos, para que sientan tu presencia y Tu mano bondadosa sobre ellos; que no necesiten verte, que entren en comunión contigo por la fe. Que te encuentren en la comunidad cristiana, la Iglesia.


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