(matrimonio, jubilados, ocho nietos, pertenecen a grupo de matrimonios)
El que padeció crucifixión y muerte está vivo, para siempre, en medio de nosotros. ¡Qué detalle! Muchas veces no somos conscientes de su Resurrección y de lo que eso supone para nuestra creencia y lo aceptamos como una etapa más de la vida terrena de Jesús, cuando es el fundamento de nuestro ser cristianos, pues sin ella, como dice San Pablo, vana sería nuestra fe. Somos más “Semanasanteros” que participantes en la celebración de la Pascua de Resurrección, pues a consecuencia de ésta Dios nos manda su Espíritu para que nos ayude y nos acompañe en todos los momentos de nuestras vidas y seamos sus testigos ante el mundo. Otra gran prueba de su amor.
Nos dices que la fe, don gratuito de Tu misericordia, no debe fundamentarse en la vista sino en la creencia del testimonio y el sentimiento de los que vieron.
Señor que no nos pase como a Tomás. Se mostró soberbio y desconfiado. No creyó hasta que no vio.
Jesús, que por el don gratuito de la fe, entremos en comunión contigo, con el Padre y con el Espíritu.
A tantos jóvenes y niños y niños, especialmente para nuestros nietos, dales el don de la fe, esa fe basada en el testimonio de los que vieron y de las enseñanzas recibidas de sus padres, sacerdotes, catequistas y abuelos. Nos preocupa mucho la falta de fe que vemos a nuestro alrededor, por eso todos los días elevamos nuestra oración al Espíritu Santo para que los ilumine y sigan uno de tus muchos caminos.o recibido.