DESDE LOS ABUELOS 15-03-2007

(matrimonio, jubilados, seis nietos, pertenecen a grupo de matrimonios)

El ambiente de todo este capítulo de Lucas está marcado por la crítica que los fariseos hacen a Jesús: no sólo acoge, sino que también come con los pecadores. Esta actitud del Señor es incomprensible y les escandaliza. Piensan: Dios detesta a los pecadores y ama a los justos. ¿Por qué entonces Jesús se atreve a acogerlos y a compartir la mesa con ellos?.
No podemos permanecer pasivos ante esta actitud de amor. Dios nos perdona siempre, debemos responderle con amor, convirtiéndonos.
Esta parábola conocida como la del “HIJO PRÓDIGO”, podría muy bien llamarse la parábola del amor del Padre. Jesús nos dice con parábolas lo que Él anuncia con su presencia y su vida.
En la 1ª parte se acumulan detalles cada vez más desagradables. El hijo menor pasa por la soledad y el hambre. Piensa en su padre y decide volver. Reconoce su culpa y quiere pedir perdón.
Su vuelta es motivo de gran alegría. El padre es el primero que lo ve cuando todavía está lejos. Lo que importa al padre es abrazarle y dar una fiesta para celebrar su vuelta. Así actúa Dios, ama y perdona.
Pero el hermano mayor no perdona, tiene envidia y por tanto no ama. Es incapaz de sentir la alegría de la reconciliación.
Señor, te pedimos para nuestros nietos, (también para nosotros) ese perdón que siempre estás dispuesto a dar, que ellos sientan tu amor y cuando caigan Tú les tiendas tu mano y sepan levantarse y acercarse a Ti. Facilítales siempre la vuelta, si en momentos de sus vidas se alejan.


Publicado

en

por

Etiquetas: