DESDE LO SOCIAL

(hombre, casado, espera tercer hijo, trabaja, miembro activo de dos movimientos sociales, pertenece a comunidad cristiana)

Cuando se leen las bienaventuranzas podemos creer que eso “sólo” sucederá en la plenitud de los tiempos. Sin embargo, su novedad está al menos, en proclamar que las personas que sufren, lloran, son perseguidos por la justicia… son bienaventurados precisamente porque serán saciados (y no por sufrir, etc), es decir, porque conseguirán no sufrir, no llorar, porque alcanzarán la justicia, etc. Esa es la esperánza radical que ofrece Jesús: si lo seguimos y, en la medida que lo seguimos, conseguiremos hacer realidad una sociedad donde reine la justicia y por tanto la paz. Para ello hemos de descubrir que la verdadera libertad y felicidad está en no necesitar, en no ansiar poder, en vivir desde el servicio. Eso es lo que asegura que no pisoteemos a ningún hermano, sino que le ayudemos a levantarse. Pidámosle a Dios que de verdad nos creamos y vivamos las bienaventuranzas.


Publicado

en

por

Etiquetas: