(hombre, casado, espera tercer hijo, trabaja, miembro activo de dos movimientos sociales, pertenece a comunidad cristiana)
Acercarse e identifacarse con Jesús nos traerá muchos problemas, sobretodo con los poderosos de este mundo. Los tres Magos de Oriente lo entendieron bien. No se puede estar con los poderosos y con ese niño a la vez. Y es que acercarse y dejar que este niño-Dios sea el centro de mi vida significa denunciar todo lo que de injusto e inhumano hay en nuestro mundo (que no es poco) y vivir al lado de los que “nacen en pesebres porque no tenían sitio en la posada”. Por eso nuestra sociedad será muy diferente si nuestra prioridad vital en tiempo y recursos fueran los que “no tienen sitio en nuestra sociedad” en vez de acomodarnos y ser complices (por acción u omisión) de los poderosos. Los Magos los tuvieron claro. Herodes también. Que permitamos que Dios nos llene de “inmensa alegría” al comtemplar a Jesús en el pesebre.