(mujer, casada, con dos hijos, trabaja, pertenece sindicato y a grupo cristiano)
“Un trabajador, salvo que sea él mismo la empresa, no realiza un trabajo individual ajeno e independiente del trabajo de otros. Todos, en mayor o menor medida interrelacionamos nuestros trabajos y dependemos de que nuestros compañeros desempeñen sus tareas para poder nosotros hacer las nuestras. Así, procurar tratar a nuestro compañero con afecto y respeto, facilitarle su trabajo del mismo modo que él también facilita el nuestro, hacer entre todos que la empresa prospere y que trabajar sea un motivo de alegría… son formas de aplicar en el trabajo esta respuesta de Jesús: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.