Desde las vacaciones

(por hombre, casado, dos hijos, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar; en vacaciones)

En verano compartimos más tiempo con la familia, a veces política a veces propia. La convivencia no siempre resulta fácil…suegra-nuera; suegro-yerno…etc. El roce excesivo destaca rasgos que no nos gustan de los demás…ni de nosotros mismos.
Jesús nos recuerda que por su causa y por ponernos de Su lado, a veces, también hay divisiones ¡Cuántas discusiones con familiares totalmente alejados de Jesús y de su Iglesia hemos tenido en las largas sobremesas del verano!
Jesús nos vuelve a pedir que estemos, incondicionalmente, de su lado, en su misión…también en verano. ¿Lo estamos?


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