(hombre, casado, trabaja, pertenece a comunidad cristiana, voluntario de patrulla de calle en ONG católica)
Solo en España, más de treinta mil personas carecen de un hogar. Excluidas de la sociedad, sobreviven en las calles gracias al esfuerzo y la caridad de otras que, a través de instituciones, organizaciones no gubernamentales o de manera particular, luchan por devolverles su dignidad. Una manta en una fría noche de invierno, un café y un bocadillo a la hora del almuerzo, una cama en un albergue, una visita al hospital, un sincero buenos días cada mañana o una conversación sin reloj de por medio, son solo una pequeñísima muestra de las acciones realizadas cada día por gente anónima, que sin hacer apenas ruido, están siendo sal y luz en la vida de muchísimas personas necesitadas.