DESDE LAS CONSECUENCIAS DE LA CRISIS

(Matrimonio, con hijos, ella trabaja, él perdió su empresa, pertenecen a grupo cristiano)

Jesús nos habla de cosas pequeñas. Es fácil sentirse pequeños en un ambiente social y económico tan agresivo como el actual donde afrontamos un futuro incierto y un presente lleno de problemas. ¿Cómo afrontar la vida desde nuestra debilidad, nuestra pequeñez?
Esta semana el evangelio nos muestra el camino de la esperanza de las cosas pequeñas, débiles, pero capaces de dar fruto y cobijo. Es nuestra capacidad de amar y ser amados, por los que nos rodean, por Dios. Es algo que ninguna crisis nos puede quitar si somos capaces de encontrarlo en nuestro propio interior, esa es nuestra responsabilidad y la forma en que nuestra debilidad, inseguridad o miedo, es decir nuestra pequeñez se convierta en fortaleza y cobijo de los que nos rodean, con la Gracia de Dios.


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