(hombre, casado, con tres hijos, trabaja, miembro activo de dos movimientos sociales, pertenece a comunidad cristiana)
Vino a su casa y los suyos no lo recibieron. ¿Cuantas personas llaman a nuestra “puerta” y pasamos de largo? Estamos en un tiempo donde se nos invita a entrenarnos en la apertura y respuesta al otro marginado, parado, inmigrante, enfermo, excluido, diferente. Y es que “por medio de la Palabra = Jesús se hizo todo”. Con él como guía, podemos hacer que cada día del año que entra sea un rayo de esperanza y amor para cada persona y toda la sociedad.
Así que dejemos que la “Palabra que se hizo carne” acampe entre nosotros y nos transforme. Para que transformados, transformemos nuestro mundo y vayamos haciendo de la Tierra el lugar de la salvación espiritual-social-económica-cultural de todos los seres humanos.