((hombre, casado, con tres hijos, trabaja, miembro activo de dos movimientos sociales, pertenece a comunidad cristiana)
Jesús nace a las afueras, en una cuadra, en un lugar nada bucólico. Nace en los márgenes de la sociedad de su época, como los humildes, como los sin poder, como tantos recién nacidos que, hoy, ven la luz en lugares donde la precariedad, el hambre y la necesidad campan a sus anchas. Y son los parias de la época, los pastores los que dan testimonio y se admiran de lo ocurrido.
Así lo quiere Dios, y nos cuesta tanto entenderlo que dulcificamos y manipulamos su mensaje. Dios quiere cambiarnos por dentro y cambiar el mundo pero desde los empobrecidos, desde los últimos. Al crecer Jesús también se rodeó de gente pecadora, cabezota, humilde…indeseables.
Por eso, en mi humilde opinión, es tan crucial que nos abajemos, que nuestro referente vital sean los últimos (en todos los sentidos), que compartamos con ellos su vida, que nos unamos a sus luchas, que elijamos la austeridad liberadora y solidaria, que participemos de sus movimientos de emancipación, etc.
Y que todo lo vivido lo vayamos meditando en nuestro corazón para poder entender cómo Dios actúa en nosotros y en el mundo.
DESDE LA SOCIO-ECONOMÍA
Publicado
en
por
Etiquetas: