((hombre, casado, con tres hijos, trabaja, miembro activo de dos movimientos sociales, pertenece a comunidad cristiana)
Ser testigos de la luz: maravillosa misión de los cristianos en este tiempo y para toda una vida.
Ojalá en nosotros surjan hombres y mujeres que “allanen los caminos del Señor” ante tantas “cordilleras inhumanas” que nos quieren imponer. A saber: bajar salarios, disminuir pensiones, reducir servicios básicos, trabajar más para ganar menos, empobrecer a muchos para enriquecer a pocos, abaratar el despido, facilitar el desahucio, obligar a endeudarse, tumbar unos gobiernos (¿no se llamaba golpe de estado a lo sucedido en Grecia e Italia?) y atemorizar a otros.
Sólo podremos ser testigos de la luz ante tanta oscuridad, en la medida en que estemos llenos de esa luz, en la medida que nos alimentemos de su Palabra, orando y encontrándonos con Él en los hermanos más ninguneados. Y en la medida en que nos juntemos con los humanos de este mundo para ir pariendo ese Reinado de Dios, basado en la entrega total, donde todo se subordine a la dignidad humana, donde todas las decisiones, tengan como fin el plenificar la vida.
Sólo hace falta que nos despertemos para darnos cuenta de que juntos, con un corazón inflamado de amor, podemos cambiar esta economía y esta sociedad.
DESDE LA SOCIO-ECONOMÍA
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