((hombre, casado, con tres hijos, trabaja, miembro activo de dos movimientos sociales, pertenece a comunidad cristiana)
Jesús nos propone que el estilo de vida en el Reinado de Dios debe estar preñado de humildad, mansedumbre, pacifismo y sencillez, justo al contrario del Mesías esperado en su época (guerrero, fuerte, victorioso…) y de los líderes y formas de gobernar que tenemos hoy.
Hoy más que nunca, cuando vemos tanto poder económico-político alejado de las necesidades más vitales de la mayoría de las personas de todo el mundo, es necesario, como cristianos, proponer el único poder que realmente puede cambiar el mundo: el del servicio amoroso, gratuito, desinteresado y humilde. Jesús es la encarnación de ese “nuevo poder” que lo puede todo desde la debilidad.
Así que en esta época donde andamos “cansados y agobiados” de tanto desastre social hay que volverse a Jesús, que nos indica que el camino es unirse a la gente sencilla, oprimida, olvidada, para desde ahí construir el Reinado de Dios. Y nos consuela recordándonos que su yugo es llevadero y la carga ligera.