(hombre, casado, con un hijo, trabaja, milita en partido político, concejal electo, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana)
Cuando fallamos, esperamos una nueva oportunidad o por lo menos eso pensamos, lo que nos debemos plantear es ¿yo le doy al otro esa nueva oportunidad?. No todo el mundo es igual, no todos los politicos pensamos o actuamos igual, ni siquiera dentro de un partido, lo contrario, a mi modo de ver, sería puro “borreguismo”, pues bien, como cada uno es distinto, no podemos mirar únicamente con nuestros ojos, con nuestro ego, tenemos que pensar en lo que ha llevado al otro a actuar así, y en darle una nueva esperanza de rectificar y de hacer las cosas, eso es, una nueva oportunidad de dar fruto, igual que nos gusta a nosotros que nos las den.