(por hombre, casado, con tres hijos, trabajan ambos, en vacaciones)
Este último domingo de agosto, Jesús nos habla claro, su mensaje es universal. Estos días podríamos preguntarnos, cuántas veces nos creemos los primeros, los preferidos, y si ello nos lleva a relajarnos, a pasar de puntillas, a no mojarnos de verdad. Cómo decía un santo español, en el atardecer de nuestras vidas nos examinaran del amor, ¿cómo encontraremos la puerta? Estamos a tiempo, los últimos serán primeros, hay que ponerse a ello. Disfrutemos de los días que nos quedan, retomemos actitudes olvidadas, y preparemos nuestro corazón para ese cambio que se nos pide. Un abrazo y hasta el año que viene si dios quiere.