(mujer, casada, con dos hijos, trabaja, enferma de cáncer, pertenece a movimiento seglar)
Juan relata en este Evangelio como Jesús al aparecerse a sus asustados discípulos les desea la paz, instituye el sacramento de la reconciliación y les infunde el Espíritu Santo.
Esto me hace ver una realidad de mi propia vida ¿Quién faltaba? Tomás. Quizás yo, haya sido durante mi enfermedad, un Tomás más, pidiendo a Jesús una señal de que Él está realmente conmigo en este largo camino.
Sin embargo después de largos ratos de oración, me he convencido de que no me hace falta señal ninguna, pues la paz y la tranquilidad que he sentido durante el proceso sólo me la puede dar Jesús, su presencia viva en esos momentos tan duros de mi vida.