Desde la Participación en la JMJ

(Joven estudiante, soltero, pertenece a grupo parroquial, participa en la JMJ 2011)
En estos días en los que se acercan jóvenes de todo el mundo a nuestros hogares para ser acogidos, descubrimos entre ellos a más personas que confían en Jesús para deshacerse del mal, que en tantos momentos de nuestra vida que nos acompañan de forma distinta. En eso coincidimos con la mujer cananea que desesperadamente busca ayuda en Jesús. Ella, también nos da un toque de atención donde nos recuerda la universalidad de la fe, una fe que Dios concede incluso a los “perros” de ahora; todos necesitamos conocer y hacer vida la Buena Noticia. Si queremos que otros cultiven esa fe, nosotros debemos cuidar nuestra fe, confiando plenamente en Dios y dejándonos caer en sus brazos. Para ello contamos con dos ejemplos evangélicos, a quienes podemos imitar en su enorme fe: con María, la mujer del SÍ; y en este evangelio con el ejemplo de la cananea, que con su inacabable fe consiguió el milagro que necesitaba de Jesús. Seamos instrumentos que Jesús pone en nuestro ambiente para que demos testimonio de Él con TODAS nuestras acciones.


Publicado

en

por

Etiquetas: