(mujer, casada, trabajan ambos, una hija, ella pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)
Clarito, clarito: Dios nos llama a ser humildes, a servir, a AMAR.
Dios, El humilde entre los humildes, nos hace caer en la cuenta de cuántas veces dejamos esto de lado y nos llevamos por nuestra prepotencia, nuestra autosuficiencia o simplemente por nuestro cansancio.
Queremos que nuestra hija haga las cosas de una determinada manera o quiero que mi marido me tenga más en cuenta, sin caer en la cuenta de que “me estoy poniendo o quiero elegir el mejor puesto”
Somos débiles Gracias a Dios, seamos humildes y sirvamos con la ayuda de Dios.