DESDE LA EXPERIENCIA CONYUGAL

(mujer, casada, una hija, pertenece a grupo de matrimonos y movimiento cristiano)  

Este Domingo de la Divina Misericordia, el Evangelio me dice que Jesús Resucitado me trae, nos trae, la PAZ en mayúsculas, que es la que se siente al recibir su AMOR…cuantas cosas, en el día a día del  matrimonio, nos enturbian esa PAZ, por que se nos olvida ese AMOR que Él nos tiene.
Me recuerda el Evangelio, que sepa perdonar, perdonar nos libera del miedo y caminamos unidos, caminamos fuertes en Dios.
Él se presenta,  porque le envía el Padre, a mí, a nosotros, en medio de nuestra cotidianidad también somos enviados. Es hora de invocar al Espíritu Santo, para no caer en la desconfianza de Tomás y de creer con toda fe y esperanza.
Juntos, en nuestro matrimonio, digamos ¡Señor mío y Dios mío!


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