(mujer,casada,con dos hijas, de baja laboral, enferma de cáncer)
Resulta paradójico pensar que el mensaje del evangelio de este domingo “estad preparados” coincide con el bombardeo consumista que sufrimos durante este período de adviento. Sin embargo, que distinta debe ser cada una de estas “preparaciones”. ¡Qué fácil nos resulta preparar la navidad con la familia! ES incluso divertido salir de compras y meternos dentro del bullicio de nuestra ciudad por la que nos dejamos absorber gustosamente. Pero ¡Qué dificil encontramos a veces estar preparados para Dios!
Hagamos este año un esfuerzo y estemos atentos a todas las necesidades de los que nos rodean, olvidando nuestra enfermedad, para preparar así nuestra alma y nuestro corazón para recibir a Jesús, siempre con alegría. Sea cual sea nuestra dolencia, seremos felices.