DESDE LA EDUCACIÓN DE LOS HIJOS

(matrimonio, él trabaja, con cinco hijos, pertenecen a comunidad cristiana de matrimonios)

Comenzamos un nuevo curso escolar. Todos con ganas de volver a estar con los amigos del colegio o del instituto. Algunos ilusionados por lo nuevo que van a aprender. El más pequeño ante la novedad de iniciar infantil. Quizás el entusiasmo de los primeros años de escuela se va perdiendo a medida que nuestros hijos se van tropezando con asignaturas difíciles, profesores con los que cuesta llegar o compañeros espinosos. Si no estamos pendientes puede que se conviertan en sordos a lo nuevo y de pocas palabras ante lo aprendido, ya sea académico, social, deportivo o religioso. Está en nuestra mano escucharles mucho y hablarles mucho. Tener paciencia. Dedicarles tiempo. Reñirles cuando sea necesario. Abrazarlos. Rezar con ellos. Ayudarles al “Effetá”.
Que Jesús, “que todo lo hace bien”, nos acompañe en la tarea de educar con comprensión, con exigencia y con amor.


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