DESDE LA EDUCACIÓN DE LOS HIJOS

(matrimonio, él trabaja, con cinco hijos, pertenecen a comunidad cristiana de matrimonios)

“Para el camino un bastón y nada más”. Cuando vamos de excursión por el monte, de caminata, solemos coger un palo seco o una rama caída a modo de bastón, incluso los niños suelen buscar ellos mismos uno. El bastón se nos adelanta en el camino, marca el paso, nos guía entre los desniveles y las piedras, cuando estamos cansados o hacemos un parón nos apoyamos en él, nos ayuda a apartar la maleza y las telarañas, incluso lo podemos utilizar como defensa ante pequeños animales. Salvando las diferencias, así es Jesús: cuando somos enviados por Él no nos hace falta nada más, sólo tener la confianza de que Él es el mejor bastón.


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