DESDE LA EDUCACIÓN DE LOS HIJOS

(matrimonio, él trabaja, con cinco hijos, pertenecen a comunidad cristiana de matrimonios)

Queda un mes para que finalicen las clases y el cansancio de fin de curso de nuestros hijos lo vamos notando. Hay que repasar un poco más aquella asignatura que llevan más floja; afianzar los conocimientos nuevos; reforzar lo aprendido, lo que queda para la vida. Hay que animarlos, que tengan su tiempo de ocio, de estudio, de lectura, de oración, en equilibrio. Que tengan puesta su mirada en la meta y no se atasquen en el cansancio, en el “ya no puedo más”, en el “lo haré mañana”. Seamos padres o hijos, hemos de tener presente que nuestra meta como cristianos es Jesús, nuestro trabajo durante el camino es anunciar el Evangelio. Que no nos olvidemos de que aunque nuestra mirada esté en el cielo, nuestra labor está en el mundo, en nuestro mundo.


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