(matrimonio, él trabaja, con cinco hijos, pertenecen a comunidad cristiana de matrimonios)
Hay épocas o días en que los niños nos ven cansados y agobiados -¿Por qué tarda tanto papá? ¿Has tenido algún contratiempo? ¿Estás molesta porque estás cansada, verdad?- En familia somos como vasos de agua transparente y es difícil ocultar los problemas. Nuestra experiencia nos muestra que a los hijos lo mejor es explicarles de forma sencilla la situación, en función de su edad, para que entiendan que no es nada con ellos, que no estamos enfadados con ellos, e implicarlos en la vida real. Hay tiempos de enfermedades, de dificultades en fechas en los trabajos, de sequía y desierto en la pastoral que cada uno intenta realizar siguiendo a Jesús, hay tiempos…y todos pasamos por alguno. Que Jesús nos ofrezca un refugio para descansar, su yugo de amor para seguir adelante, que se ofrezca como ejemplo en mansedumbre y humildad de corazón, nos da fuerza para seguir adelante. Porque es verdad que “no hay rosa sin espina”, pero también “que no hay espina sin rosa”.